Ereni se dejó caer de rodillas sobre la arena mojada.
—¡Side! —gritó al mar en calma—. Side, te necesito...
El Guardian despertó de su sueño, pero no se movió.
Podía escuchar los latidos de su corazón,
podía sentir su dolor como si fuera propio;
pero aún no se movió.
—¡Side! ¡Escúchame, te lo ruego! No merezco ser tratada así.
Merezco más... ¡Mucho más!
"¡Ah, mi pequeña Ereni, es verdad!" pensó Side,
"pero, por ahora, es todo lo que tendrás."
—¡Side! —gritó al mar en calma—. Side, te necesito...
El Guardian despertó de su sueño, pero no se movió.
Podía escuchar los latidos de su corazón,
podía sentir su dolor como si fuera propio;
pero aún no se movió.
—¡Side! ¡Escúchame, te lo ruego! No merezco ser tratada así.
Merezco más... ¡Mucho más!
"¡Ah, mi pequeña Ereni, es verdad!" pensó Side,
"pero, por ahora, es todo lo que tendrás."

0 Comments:
Post a Comment
<< Home