En una noche como cualquier otra,
noche de lluvia, noche fría.
Caminando despacio, tranquilamente,
por un camino muchas veces recorrido,
Pensando en la nada como tantas veces,
en el todo y en mis locos sueños.
De pronto llegó, inesperado y sorpresivo:
Un recuerdo...
un poema...
una voz...
"Oh hermosa gaviotaquien como tú pudiera..."Las palabras se formaron en mi mente,
y silenciosamente recité los versos
durante tanto tiempo escondidos.
Nada había de particular en esa noche llena de silencio,
nada que lo evocara.
Y mi corazón dormido se agitó, aunque sólo por un instante,
y se sumérgió de nuevo en la profundidad de mis sueños.
Mis pensamientos volaron y se fueron,
como aquella gaviota de la que me hablaras,
al mar incierto de tu destino.
¿Dónde estás?
Pronuncié tu nombre, olvidado a través de los años,
y recordado de pronto por aquellos versos.
¿Aun los recuerdas?
Caballero andante de mis viejos anhelos,
soñador y poeta, hacedor de mis ilusiones.
¿Qué ha sido de ti?
Si tu supieras lo que provocaste en mi...
Tal vez lo sabías, pero ahora, qué más da.
Al igual que todo, tu has quedado atrás,
lejos, lejos en mi pasado...
Pero tu recuerdo permanece,
y tus viejos poemas aun son pronunciados
por unos labios que alguna vez suspiraron por ti...